
LA EUTANASIA EN MÉXICO, UNA DEUDA PENDIENTE DE LA IZQUIERDA.
Jorge Viveros Pasquel
Casi todos hemos visto morir a alguien lentamente sin paz y sin dignidad, no es ajeno a casi nadie oír esas historias de cuerpos con órganos agotados, dolores que ya no responden a ningún tratamiento y familias obligadas a ver cómo el triste final se estira por semanas o meses. Sabemos que ese destino no es excepcional, pues muchos de nosotros moriremos por enfermedades degenerativas, dolorosos, cánceres avanzados o fallas orgánicas para los que la ciencia aun no tienen cura.
La muerte asistida (o eutanasia) sigue siendo uno de los temas ausentes en la agenda de la izquierda mexicana y resulta paradójico que un sector político que históricamente ha defendido los derechos humanos y la dignidad, mantenga una posición ambigua y silenciosa frente al derecho a decidir sobre el final de la vida en contextos de sufrimientos irreversibles.
En México, el marco legal continúa criminalizando cualquier forma de ayuda médica para morir, limitándose únicamente a reconocer los cuidados paliativos. Esta postura deja fuera una realidad en la que miles de personas con enfermedades terminales desean poner fin a su vida de manera consciente, digna y sin dolor. La izquierda ha evitado entrar a un debate que inevitablemente toca fibras sociales profundas, pero que es ineludible en una democracia madura.
Mientras tanto, otros países han avanzado y la eutanasia es legal bajo criterios médicos estrictos en; Bélgica, Paises Bajos, Luxemburgo, España, Portugal, Canadá y Colombia. En Suiza se permite el suicidio asistido sin fines de lucro y en Estados Unidos, varios Estados como; Oregón, California y Colorado han regulado el derecho a morir con ayuda médica.
En este contexto emerge la figura de Samara Martínez, activista mexicana cuya historia personal y lucha política han colocado el tema de la eutanasia en la agenda pública. Samara (ig @samaraamm), una mujer joven que convive con enfermedades crónicas y terminales, pero que ha dedicado su inteligencia y tiempo a impulsar lo que se ha bautizado como “Ley Trasciende”, una iniciativa cuyo objetivo es legalizar la eutanasia y el derecho a una muerte digna en México.
La “Ley Trasciende” propone reformar no solo la Ley General de Salud para despenalizar la eutanasia y permitir la muerte asistida bajo criterios estrictos de autonomía y consentimiento bien informado, sino también reformar el Código Penal Federal para que la decisión de una persona terminal no sea criminalizada, esta iniciativa plantea que personas mayores de 18 años, diagnosticadas con enfermedades terminales o crónico-degenerativas y en pleno uso de sus facultades mentales, puedan acceder de manera legal a la medicación que acelere su muerte con dignidad, libre de dolor y sufrimiento.
La eutanasia no debe ser entendida (ni remotamente) como un gusto por la muerte, más bien es ponerle un límite al sufrimiento. Negarnos por lo menos a la discusión, nos hace una sociedad menos humana y más cruel y mientras la izquierda mexicana no se atreva a reconocerlo, seguirá abandonando a las personas en el momento más vulnerable de su vida.
Si conoces a algún Diputado (local o federal) o a un Senador de la República y estás de acuerdo con la importancia de la discusión sobre la eutanasia, pídele que se pronuncie respecto de la “Ley Trasciende”.




