
Revelan cuanto cobraron los arbustos de Bad Bunny en el Super Bowl.
¿Cuánto recibieron por participar?
El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 dejó imágenes memorables. Sin embargo, uno de los detalles que más conversación generó no tuvo que ver con la música, sino con la escenografía. Varias figuras que parecían árboles en el escenario en realidad eran personas disfrazadas.
El show lo encabezó Bad Bunny durante el Super Bowl LX, celebrado en el Levi’s Stadium. Tras la transmisión, surgió la pregunta sobre cuánto dinero recibieron quienes formaron parte de esa puesta en escena vegetal.
De acuerdo con información difundida por el periodista Darren Rovell, cada persona que representó a los árboles obtuvo un pago de 18.70 dólares por hora. Aunque la cifra puede parecer modesta para un evento de alcance global, el cálculo total depende del tiempo invertido.
En total, cada participante acumuló cerca de 70 horas de trabajo. Ese periodo incluyó ocho días de ensayos previos, además de la jornada completa del partido. Con base en esa carga laboral, el ingreso individual rondó los 1,309 dólares por toda su intervención.
¿Cómo fue el montaje del espectáculo?
Más allá de la remuneración, el montaje destacó por su narrativa visual. El artista puertorriqueño convirtió el campo en un espacio cargado de símbolos culturales y referencias al Caribe y a comunidades latinas en Estados Unidos.
El show inició alrededor de las 7:20 de la noche con el tema “Tití me preguntó”. Después sonaron “Yo perreo sola” y “Safaera”, piezas que consolidaron el protagonismo del género urbano en uno de los escenarios más vistos del planeta.
Además, la presentación incluyó colaboraciones especiales. Lady Gaga interpretó una versión en salsa de “Die with a Smile”, mientras que Ricky Martin se sumó más adelante para cantar “Lo Que Le Pasó a Hawaii”. Estas apariciones reforzaron el enfoque latino del espectáculo.
¿Qué simbolizaban los árboles humanos?
La escenografía giró en torno a “La Casita”, una estructura que evocó una vivienda tradicional puertorriqueña. A su alrededor, la producción recreó escenas cotidianas como barberías, puestos de comida, vehículos clásicos y paisajes rurales con caña de azúcar y palmeras.
En ese contexto, los árboles humanos formaron parte del ambiente caribeño que buscó transmitir identidad y pertenencia. Aunque permanecieron en segundo plano frente a las estrellas musicales, su participación requirió jornadas prolongadas de ensayo y coordinación.
Así, mientras millones de espectadores disfrutaron un espectáculo televisivo de alto impacto, detrás del escenario decenas de colaboradores contribuyeron con trabajo constante para dar vida a una de las presentaciones más comentadas del año.




